El portafolio

El portafolio o carpeta de aprendizaje es una estrategia didáctica que ha dado buenos resultados. En educación, un portafolio es una colección de trabajos hechos por el estudiante. Visto con más profundidad, un portafolio es evidencia de un proceso de aprendizaje. Como estrategia de evaluación, el portafolio expresa la concepción constructivista, tanto del aprendizaje como de la evaluación.



Cómo se aplica:

El estudiante puede participar en la selección de los contenidos, de los criterios de selección, de los contenidos para juzgar sus méritos y de la evidencia del auto reflexión.

Los portafolios permiten al alumno participar en la evaluación de su propio trabajo. Al profesor le permiten elaborar un registro sobre el progreso del estudiante y le da bases pare evaluar la calidad de su trabajo o de su desempeño en general. Existen distintos tipos de Portafolios de acuerdo al soporte material que utilizan (electrónicos o físicos, estos son carpetas de argollas) 

Se puede afirmar entonces que un portafolio además de ofrecer información objetiva sobre el desempeño del alumno, también ofrece datos que permitirían valorar la actuación del docente, los contenidos y las estrategias de enseñanza aplicadas en el curso.

Características de un portafolio

• El carácter explícito de su propósito. El profesor ha de definir cuál es la finalidad del portafolio de manera que el estudiante sepa lo que se espera de él antes de comenzar a preparar sus archivos de evidencias. Incluso antes de la evaluación final, el estudiante debería de saber qué se evaluará en su portafolio.

• Integración. Las evidencias recopiladas por el alumnado tienen que establecer una relación entre el trabajo del curso y sus experiencias de aprendizaje.

• Se componen de múltiples fuentes. Ofrecen la oportunidad de evaluar una variedad de evidencias específicas sobre la competencia del estudiante. El portafolio no se limita a ser un espacio para guardar documentos proporcionados por el docente, el estudiante debe recurrir a fuentes complementarias de su aprendizaje.

• Son una forma de evaluación dinámica, captan el crecimiento y el cambio del estudiante a través del tiempo. El portafolio educativo contiene una autoselección del trabajo del alumnado en diferentes momentos, más que solo una muestra de su mejor trabajo.

• Es propiedad del estudiante. Las reflexiones del alumnado son una forma poderosa de propiciar la integración de la teoría y la práctica. Cada portafolio es una creación única porque cada estudiante determina qué evidencia incluir y realiza una autoevaluación como parte del proceso de desarrollo.

• Aunque son individuales, pueden reflejar esfuerzos cooperativos. Cada estudiante le da un particular enfoque a su trabajo, pero el portafolio puede contener evidencias de trabajo en equipos cooperativos.

• Puede contener aportes aparentemente ajenos a las experiencias y actividades. Se debe dialogar con el autor para comprender el propósito de su incorporación.

 


Evaluación del portafolio

Calificar un portafolio no es más difícil que calificar un test, un ensayo, un trabajo o un proyecto, aunque sí puede ser más laborioso. En general, el éxito del esfuerzo de los y las estudiantes y la precisión de las valoraciones dependen mucho de la claridad de los propósitos planteados al inicio. Así, conviene advertir ¿hasta qué punto evolucionó cada estudiante hacia las metas estipuladas? ¿Qué ha aprendido? ¿Es suficiente lo aprendido o requiere apoyo en algún aspecto? La evaluación es una de las tareas más importantes del proceso educativo y formativo. No existen “modelos” de evaluación que se puedan “recetar” de forma mecanicista a las distintas situaciones de enseñanza y aprendizaje, dado que la interpretación del valor de la información recogida en el proceso solo es posible desde el marco de las finalidades estipuladas. Cada docente diseñará un instrumento para evaluar los portafolios de acuerdo a los objetivos buscados con el trabajo de cada estudiante.




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